Sobre el trabajo

Marzo 2, 2009

Creo que la mayoría de las personas que me conocen saben bien que estuve trabajando en una pequeña empresa hace más de un año. Aprendí muchas, muchas cosas pero creo que lo más importante fue saber apreciar el tiempo. Creo que mi experiencia laboral comenzó muy bien profesionalmente hablando, pues creo que en su momento tenía los conocimientos necesarios para rendir un poco más de lo se me pedía. Creo que sí éramos las personas suficientes para realizar tanto las actividades de desarrollo como de administración y soporte técnico. El ambiente estaba realmente muy bien, pero lo que siempre me molestó fue la paga. De todos modos no me quejaba mucho porque era estudiante, iba medio tiempo y realmente no necesitaba el dinero.

El ir medio tiempo me ayudó bastante para poder realizar las pocas tareas de la escuela que hacía y salir cuando se podía con la noviecilla que en esos tiempos tenía. Ya en las primeras vacaciones me aventé el tiempo completo y creo que sí fue una experiencia un poco desagradable, de pronto me daba cuenta que los días que tenía de vacaciones durante diciembre se habían reducido drásticamente al día veinticinco de diciembre y primero de enero. Pero después llegó enero y de regreso a trabajar medio tiempo.

No fue hasta que me gradué que se me pidió trabajar tiempo completo, eso aunado a la crisis que hubo y el montón de gente que fue despedida. De pronto el ambiente laboral en el que me podía concentrar únicamente a lo que era mi actividad se convirtió en una especie de “mil usos”. El haber estado teniendo un poco de ingresos, me había permitido comprar dos consolas de videojuegos y una pequeña pero considerable cantidad de juegos. Lo bueno quizás es que mi novia me dejó (en parte también por su nuevo trabajo) y tenía las noches libres para hacer lo que quería, pero a veces era salir má tarde, perder horas en el tráfico y llegar de plano a dormir.

Este tipo de trabajo, el trabajo de oficina, donde trabajas sobre las ideas de alguien con quien quizás no estás de acuerdo o que simplemente no puedes hacer entrar en razón, siguiendo una cadena de mando… no es lo mío. No me gusta recibir órdenes y no me gustaba hacer los trabajitos de los dueños que simplemente no conocen el concepto y los límites de tu trabajo como profesional, sin mencionar también que no pagaban lo suficiente para un profesionista.

Mis últimos días me la pasé deprimido, sin ánimos, sin motivación… sentía que cada día que pasaba peor que el anterior. (sí, muy al estilo de Office Space). Añoraba los fines de semana y no, ni siquiera soñaba con los viernes ni los sábados, porque trabajábamos los sábados. Los días que añoraba eran las tardes de los sábados y los domingos. De mi jefe directo tengo muy pocas quejas, muy a pesar de que mis ex-compañeros de trabajo lo odiaban a morir.

Así pues les dije comenzando enero que iba a comenzar a buscar trabajo y si no comenzaba a ganar lo suficiente me iba a salir. Mi ex-jefe siempre hacía promesas, muy a su manera era como medio manipulaba a la gente, de todos modos siguiendo ese consejo y el de varios amigos e incluso de mi ex-novia decidí aventarme el mes completo. Aún así seguí mandando mi CV a algunas empresas y yendo a una o dos entrevistas de trabajo. Hubo una entrevista en lo personal a la que llegue demasiado tarde, no iba bien presentado y todo eso por seguir trabajando. La oferta se veia algo atractiva pero al final se la dieron a una persona que conozco por motivos que solamente puedo adivinar. Llegó pues el principio de mes, y mi ex-jefe se acercó a mi lugar a preguntarme qué era lo que hacía. “Mi carta de renuncia”, le contesté. La cual era algo como esto:

Estimado Ingeniero:

Por favor acepte esta como mi renuncia a Grupo Xxxxxx, efectiva inmediatamente. Lamento mucho las inconveniencias que pueda causar, pero las circunstancias no me han dejado otra elección, esto es por mi situación económica, crecimiento profesional y presión familiar. Estaré en contacto con Recursos Humanos para hacer los arreglos necesarios en cuanto al papeleo. Si surgiera alguna contrariedad, sírvase de marcarme a mi teléfono celular y trataré en lo posible de ayudarle.

Sinceramente,

Ing. Xxxxx Xxx Xxxxx Xxxx
cc: Xxxx Xxxxxxx Xxx, Gte. de Recursos Humanos

Me preguntó cuándo y le señalé la parte donde decía “efectiva inmediatamente”. Me dijo “no mames cabrón, no puedes hacer eso, ¿qué no sabes todos los pedos que causas?” a lo que respondí señalándole la parte donde dice “Lamento mucho las inconveniencias… y bla, bla, bla”. Después me pregunta por qué lo hago y le señalé la parte donde decía que era debido a las circunstancias y crecimiento profesional. Cuando me preguntó a quién se lo iba a mandar quise hacerle como Adrian Veidt y contestarle: “¿Mandar? Lo mandé hace treinta y siete minutos”, pero no lo hice porque no tenía caso y nadie iba a entender ese Epic Win de todos modos.

Trató de convencerme y decirme los proyectos que teníamos, pero al final creo que ya estaba un poco fastidiado. La gerente de recursos humanos fue quizás con la que me porté más mamón pues me reclamó el hecho de hacerlo tan de pronto, en inicio de semana sin avisarles a ellos. Le dije que ellos cuando despedían gente tampoco les avisaban si no hasta quince minutos antes de la hora de la salida. Me pidió que le diera unos días a la empresa para entregarle todos los pendientes a mi jefe y le contesté de una manera que nada más de acordarme me da escalofríos. Le di un buen rotundo y perfecto “NO”. Creo que en la historia de los “NO” que he dado, ese es no de los que nunca voy a olvidar. En seguida me preguntó si tenía alguna razón en especial para hacerlo, si ya había encontrado otro trabajo y le dije que no, no tenía alguna razón en especial para no darles días y también que no, no tenía otro trabajo.

Debo confesar que me sentía muy bien. Al día siguiente dormí, dormí, dormí y después de un rato, dormí un poco más.

Era libre y a pesar de que el dinero que me dieron por haber trabajado un año con ellos era muy poco, me fue suficiente para hacer durante unas semanas lo que se me pegara mi gana. Traté de arreglar las cosas con mi ex, pero no funcionó. Salí con una chava que me gustaba, me le aventé y me rechazó muy a su manera. De pronto me vi envuelto en un ambiente muy agradable libre de responsabilidades y me atrevo a decir, que pese a todo me sentía feliz. Un fin de semana una amiga me invitó ir a Monterrey y como aún tenía dinero pues fui y pues la verdad me la pasé muy bien.

El dinero, desgraciadamente, es algo muy necesario, como creo haberlo escrito en un post hace mucho tiempo si no tienes dinero es muy difícil ser feliz. Y poco a poco el dinero se me fue acabando, principalmente por las deudas que me hice mientras trabajaba. Deudas que tenía que seguir pagando con la miseria que me pagaban durante unos meses más.

Ahora hace una semana tomé la decisión de moverme unos días con mis padres. Claro que las ventajas no son las mismas que cuando vivía solo, si quiero tener relaciones, por ejemplo, tiene que ser un día a cierta hora cuando no hay nadie en la casa, porque muy a pesar de las ventajas que ofrezcan los moteles nunca me convencieron del todo, menos los de esta ciudad. Del mismo modo si algo en la noche ya no puedo regresar a la hora que quiero o simplemente no regresar por razones bastante obvias. Pero de todos modos disfruto mucho de mi tiempo, estoy ayudando a mi padre con su negocio y si vienen mis compas me salgo con ellos o los invito a echarnos un Rock Band. Salgo con algunas chavitas, nada serio por el momento porque creo que todavía le ando huyendo al compromiso de un noviazgo. Por fin le ando haciendo reparaciones a mi coche sin miedo a quedarme a pie y ando tramitando los papeles que siempre me faltaron como la visa, pasaporte y la cartilla militar que todavía tengo a gente diciéndome de un lado que sí sirve y del otro lado gente que me dice que no sirve para nada.

Los dejo pues con cuatro reflexiones:

2008-04-23-outofhere1

2007-11-14-notunexpectedDos tiras de WE THE ROBOTS

Si no la han visto VEAN Office Space.

y la más importante: All work and no play makes Jack a dull boy.

Y no, realmente no me burlo de la gente que trabaja en oficina, simplemente creo que no es lo mío.

Machete

Junio 17, 2008

Lo prometido es deuda, en la empresa donde yo laboro también está el famoso Machete.

Día mierdero

Marzo 14, 2008

He tratado de analizar las altas y bajas de este día. Y a pesar de que pasaron cosas chidas, llegué a la conclusión de que las malas favorecieron, pasando a ser éste un día mierdero.

Creo que todo comenzó con el saludo hipócrita que le di a Escamilla, una presentación mierdera y Laura Tapia que simplemente se le ocurrió alargar más la última clase del último día de vacaciones poniéndonos una bonita clase de no-sé-que. Me considero una persona paciente, y dije bueno, una hora no es nada.

Tengo un problema en mi automóvil. Se le hundía el pedal del freno y, aunque frenaba, hacía muy difícil el manejar. Se me ocurrió pues que en el trancurso de la hora y media que tenía para llegar al trabajo podría ser reparado. Tal vez no se tarden nada si solamente hay que purgar los frenos, o cambiar la bomba de los mismos o una pendejada x que no se me habría ocurrido. Una hora es suficiente. Puedo esperar, soy una persona paciente.

Pero no, los mecánicos se tomaron su tiempo. Y poco a poco veia como mi tiempo para llegar al trabajo iba disminuyendo. Viendo ya al carro sin llantas llamé a mi jefe, le conté la situación y me dijo que estaba bien, que esperara… Y esperé.

Lo bueno de eso fue que al lado había un vago -Juan Chemo, se le bautizó- que andaba jugando con uno de los altares a la Virgen de los Dolores. Y que en su mano tenía una estopa que olía con frecuencia. Le tomé pues un par de fotos con mi súper teléfono de mega alta calidad.

Dieron las dos de la tarde y uno de los mecánicos me dice. Esto va a tardar, te lo tenemos hasta las cinco. Fuck. Eso no lo podía esperar. Estaba dispuesto a largarme a mi casa cuando mi jefe me habla y me dice que el pelirrojo que trabaja conmigo andaba en un encargo. Me dijo que él pasaba por mí, me llavaba a la planta y que luego él mismo me llevaba a recoger mi carro. En parte, creo yo para cachar si le estaba mintiendo o no, pues ya habido casos en los que duda de las excusas de los compañeros.

En fin, marqué al pelirrojo y me dijo que faltando 15 para las tres pasaba por mí. 45 minutos… Los puedo esperar. Incluso podría buscar comida y un baño, porque me estaba meando. Caminé hasta el mall más cercano, llegué a los baños y, oh sorpresa. La señora de la limpieza tenía bloqueado el acceso al baño de los hombres. Fucking perfect. Esperé a que terminara, no comí nada y el pelirrojo llegó. Necesitaba hacer otro encargo y en mi estupidez sugerí que debíamos ir al centro. No me quejo, excepto por el tiempo que tuve que esperar a que el pelirrojo diera vueltas a la manzana para que me diera el dinero que faltaba pues nos cobraron más de lo que esperamos. Vi chavas muy guapas, fuckin centro. Y a otro compañero: Edgar Vagales, en honor a un former vago muy famoso.

Para este punto me descubrí un ligero dolor en uno de mis pies. Debe ser un cayo, pensé. Pero conforme pasó el día el problema fue aumentando más y más.

Muertos de hambre los dos, nos dirigimos a la empresa a ver si podíamos alcanzar a comer. Aquí las cosas mejoran un poco. Pero no lo suficiente en mi opinión. Después de comer me sentía muy incómodo por el pie, porque cuando caminé pise tierra y llevaba los zapatos más sucios de lo normal. Por mil cosas. Ya a las seis mi jefe me hizo el favor de llevarme y le dimos “ride” a un par de chicas del trabajo, una de ellas kind of hawt, por cierto.

Y pues se portó muy buen pedo el tipo, si necesitaba dinero o algo para lo del carro, en fin. Me dejó y el del taller me dijo básicamente. “újule, yo creo que hasta mañana”. Y ya me explicó que se le ocurrió la brillante idea de reparar la bomba en lugar de ir a comprar una porque me saldría más barato. Cuando le dije que me valia verga, que le pusiera una nueva me dijo que me tendría que cobrar el trabajo que hizo sobre la vieja. Le dije que no había problema pero me comenzó a echar choro y terminé por darle por su lado. Ya ahorita presiento que si tendré que cambiarle la bomba en un futuro muy cercano.

Llamé a mi novia pues teníamos planes, pero al parecer también tuvo un día pésimo y tenía un humor bastante malo. Le dije que la vería después entonces, que iba a tomar el camión para mi casa. Caminé un par de cuadras con laptop al hombro y un sinfín más de objetos pesados y valiosos que tenía en el carro y que de una manera u otra me rehusaba a dejar.

Tomé mi camión y ya iba feliz pues el pie no me dolía cuando estaba sentado. Tal vez sea porque no estoy acostumbrado a caminar o no sé. Ya a mitad de camino me llama mi novia y que si podía ir a verla. Lo sé, de esos clásicos cambios de humor de 180°, pero le dije que ya iba más del lado de mi casa y pues que sería otro día porque el fin de semana se va a nuestra ciudad natal. En fin, el camión no me dejaba exactamente enfrente de mi casa. El caminar de nuevo me pesó en mi pie que me lastimaba (que ahora que lo pienso a la mejor es porque son zapatos nuevos) y más porque sabía que tenía que entregar una puta película. Ya encaminado recordé que las llaves de la casa las dejé junto con las llaves del carro. Fucking Perfect, again. Dejé la película, la señora me cuestionó si me había agradado o no y que opinaba sobre el tema… WTF, ya hice un exámen de eso. Pero le contesté. Llegué a mi casa, entré por arte de magia y suertes de la coincidencia, platiqué con mi novia me contó porque se la había pasado tan mal y le conté mi situación. Hablé con mi señor padre quien también estaba de acuerdo que era mejor una puta bomba de frenos nueva, “Lol, I kno”, le dije, pero creo que no me entendió mi extraña lengua.

Sé que a la mejor no fue un día malo per se (he dicho mucho eso esta semana, aunque no sea una frase tan original per se), pero al menos si lo fue relativamente al tipo de vida y costumbres que suelo llevar. Además del estrés con la gente de Recursos Humanos que me trae en la mira porque hice mal mi horario y ellos no se dieron cuenta hasta mes y medio después.

Pero en fin, ahora estoy bien, creo y para relajarme veré una de las mejores películas de los últimos tiempos, ya que cuando fui a dejar la de Mar Adentro, la vi por pura casualidad.